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Mejorar nuestro juego (II)

straight poker 430x230 Mejorar nuestro juego (II)

No jugar nervioso, triste, o en un mal estado de ánimo

No debemos jugar póker para dejar de sentirnos mal u olvidar que tuvimos un mal día. Jugaremos emocionalmente, no racionalmente y esto no mejorara nuestro juego.  Si durante una partida perdemos una gran mano, y nos alteramos, debemos salir de la mesa y detener el juego hasta haber logrado la  calma. Tus oponentes pueden usar tu estado de ánimo en tu contra.

Prestar atención a las cartas de la mesa

En Texas Hold’em, por ejemplo, imaginemos que la mejor mano se formará con el flop. Asegurémonos de medir las posibilidades de formar un flush o un straight. En otro tipo de póker, miremos qué muestran y con qué manos se retiran los oponentes.

Prestar atención a los opotentes

Una de las mejores cosas que podemos hacer es observar a nuestros oponentes, incluso cuando no estamos jugando la mano. Si sabemos que un jugador sube la apuesta sólo cuando está en cierta posición, y otro tiene un poker tell cuando bluffea, podemos usar dicha información para decidir cómo jugar contra ellos.

No jugar en límites muy altos

Si estamos ganando en un nivel bajo, es fácil tentarnos a jugar en un nivel más alto. Pero es un peligro. No hay que jugar con el dinero que tenemos para vivir día a día, o con dinero que no podamos perder. La preocupación no es un estado de ánimo en el cual podamos jugar nuestro mejor juego.

Seleccionemos la partida adecuada para nuestra habilidad y capacidad monetaria

A medida que sube el límite de apuestas, también subirá la habilidad de nuestros oponentes. Deseamos ser el mejor de la mesa, no un pez entre tiburones. Si estamos ganando dinero en los niveles bajos, no hay motivo para cambiar de nivel.

Los beneficios de la discreción en la mesa de Póker

inexpresivo 430x200 Los beneficios de la discreción en la mesa de Póker

Si alguien diera un consejo como “es mejor no hablar demasiado en la mesa de póker”, varios mencionarían su desacierto, siendo, quizá, uno de los motivos principales para ello la referencia a los varios programas de póker de estrellas, celebridades y jugadores expertos que vemos frecuentemente en televisión. Allí se hace evidente la conversación; aunque probablemente debamos atribuir esto a los grandes egos de los profesionales y la diversión necesaria de las celebridades.

¿Por qué, entonces, habría que ser discreto en la mesa de póker?

Todo buen jugador sabe interpretar hasta en la menor dosis de expresión una información de juego. La próxima movida, la fortaleza del rival, la confianza que tiene en sus cartas, o todo lo contrario: su debilidad. Evidentemente, el póker es en gran medida un juego de información.

Cuanto más sepas sobre la mano que le ha venido en suerte a tu rival, mejor podrás considerar una estrategia de juego, tus adversarios no ignoran esto. Por ello es probable que tarde o temprano los notes buscando información preciada, o pienses que estás liderando el juego, inquietudes acerca de tu estado de ánimo, y demás. Continuar leyendo….