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Ser un profesional del Póker

be a priofessional poker 430x230 Ser un profesional del Póker

Si bien toda persona que se inicia en el mundo del Póker tiene como primer objetivo divertirse, es una realidad que a medida que vamos aprendiendo y volviéndonos profesionales, nuestras pretensiones irán cambiando y cada vez intentaremos ganar más dinero.

Si cuando fuimos principiantes nos conformamos con una ganancia de U$S50, luego de ser realmente buenos en el juego solo nos conformaremos con ganar al menos U$S5000 jugando sin límites.

Aprenderemos a apostar con valor, para provocar a nuestro oponente, conocedores de que tenemos una buena mano, y sacar así la mayor ganancia posible.

En este sentido es sumamente favorable aprender a tener una idea de cuales son las cartas con las que cuenta nuestro oponente, esto nos llevará a saber que si su mano es pésima, y tiene alguna idea de lo que está haciendo, no caerá en enfrentamientos, y si su mano está enriquecida con buenas cartas, es probable que nos gane, por lo que el mejor caso es cuando tiene manos intermedias, y en ese caso, entran a jugar las diferencias entre nuestras cartas y las suyas, pero también nuestra habilidad.

Siempre será favorable a nuestro juego el saber leer los gestos de nuestros oponentes, y nos referimos a los gestos inconscientes, los que no puede controlar, ya que si estamos frente a un profesional, es posible que intente enviarnos señales falsas, que nos engañen para que terminemos haciendo su juego.

También nosotros podemos utilizar esta técnica, aunque no debemos olvidar que quien está enfrentándonos también nos observa, y puede darse cuenta si intentamos engañarlo o si estamos siendo demasiado transparentes.

Combinando Agresividad y Pasividad en Póker

agresividad y pasividad 430x200 Combinando Agresividad y Pasividad en Póker

No caben dudas de que la agresividad forma parte esencial del juego: presionar a tus oponentes, confundirlos o seducirlos para que caigan en tu trampa son todas estrategias válidas, incluso bien consideradas por tus oponentes, a veces fácilmente incorporables a tu estilo de juego con resultados moderadamente inmediatos. Pero la verdadera habilidad está en integrar estas habilidades en una estrategia de juego global.

No se trata de jugar a ganar algunas manos simplemente, sino de alcanzar un estilo propio para cada mesa. Lo más importante: evitar los patrones de juego repetitivos. Un buen jugador está atento a ello, y puede deducir de tus actitudes anteriores cuál será tu próximo paso. El problema es que si ingresas en un patrón de juego sin conciencia de ello, podrías acabar perdiendo varias manos hasta que suceda una de dos cosas: abandones la mesa frustrado, o te des cuenta de ello.

Para evitar este problema, lo mejor es alternar tu estilo de juego entre agresivo y pasivo o, mejor aún, entre muy agresivo y moderadamente agresivo. Podríamos considerar que el momento más propicio a la pasividad está ligado a la posición desfavorable que ocupes en la mesa, a saber, el sitio de las blinds. Al revés, el más favorable para la agresión será el puesto del dealer. Continuar leyendo….