
Las estrategias de slow play en póker engloban un grupo de tácticas que consisten en realizar apuestas moderadas cuando se tiene una mano poderosa. Esta clase de juego se demuestra inefectiva a la luz del criterio general del juego: ganar dinero o fichas.
Considera, por ejemplo, este caso: tus hole cards son un par de sietes. El flop arroja A, 2 y 7, tienes un trío. Tu rival apuesta $ 2, el mínimo de la mesa, y tú pagas. Sale en el turn un 10. Tu oponente apuesta $ 10, y tú subes $ 10 más. Él paga. El river trae un rey…
…Tu rival apuesta $ 15, tú subes a $ 30, y el paga. Tu rival tiene un par de ases, y tú ganas $ 104. Esto es una estrategia de slow play, o “juego lento”, donde la lentitud hace referencia no a la velocidad de la ronda, sino al bajo monto de las apuestas.
Imagina que, en el curso de esta ronda, podrías haber aumentado considerablemente tus ganancias si hubieras apostado más desde el comienzo. Por ejemplo, en incrementos de $ 10 y $ 20. Esta técnica es lo opuesto del slow play.
El objetivo de semejante estrategia será poner en juego tu pila de fichas lentamente. Con una buena mano, como un trío o un full house, puedes estar seguro de que esta técnica es la ideal. Construye el bote despacio, en incrementos de dineros altos pero medidos.
Recuerda no apostar de buenas a primeras unos $ 80, pues podrías espantar a tu rival.

Siempre que tengas constancia y precisión para desnudar sus estrategias de juego mediante el análisis de unas cifras que deberás consignar con regularidad, podrás garantizarte algún tipo de ventaja sobre tus rivales.
Es común que si juegas con cierta frecuencia y en franjas horarias relativamente estables encuentres a dos o tres jugadores que están siempre contigo. De aquellos que se convierten siempre en paisaje habitual en la mesa de póker, es de quienes deberás llevar primero un registro.
La información básica para cada uno de ellos será siempre la misma: el tipo de juego en que los has encontrado, el tamaño de las apuestas, y la fecha. Estos será esencial para descubrir patrones de juego. A esto deberás adicionar datos estadísticos específicos.
Algunas salas facilitan información como el registro de manos jugadas y de apuestas realizadas. Puede resultarte muy útil para construir un perfil de tu oponente. Si no puedes hacerte de ella, desarrolla tu propio sistema de notación para las cartas comunitarias y las rondas de apuestas. Por ejemplo:
- Fl 4d5cKp – usuario 1 b10/usuario 2 r15…, para decir que en el flop salió un 4 diamantes, 5 corazones y K de picas, usuario uno apuesta diez y el segundo sube 15…
Usando estos datos, debes controlar:
- Cuántas veces y cuándo el rival llegó al showdown
- Cuántos botes ganó cada jugador
- Patrones de apuestas de pasadas y raises (check-raise)
- Las cartas (hole cards) de los jugadores

Se trata de una de las manos más poderosas del póker. Necesitas relativamente poco si aspiras a ella para ganar: sólo un par de hole cards del mismo palo, y un flop generoso que ofrezca, en lo posible, tres cartas del mismo palo que tienes tú, en el segundo caso más deseable, dos, y en el menos favorable de todos, sólo una de tres.
Está claro que apostar a que el turn y el river traigan en este último caso tus cartas de la victoria se vuelve una decisión difícil, que supone entregar demasiada confianza a la suerte, el azar, y por lo tanto, no resulta aconsejable hacerlo. Mejor será considerarlo una opción alternativa si alguna de tus cartas en la mano llega a formar juegos con alguna de las cartas comunitarias.
Cuando se presenta alguno de los dos primeros casos mencionados en el párrafo anterior, si decides jugártela por el flush estarás optando correctamente, al menos desde la perspectiva de las probabilidades generales. Continuar leyendo….