
Muchas veces se habla de los tipos de jugadores de poker, sus cualidades, sus virtudes, defectos y aspectos positivos, pero muy pocas veces determinamos algunas características para ver nosotros como jugadores cuales son los jugadores que tenemos en frente y ver si efectivamente concuerdan con algún tipo de jugador.
En esta guía veremos cómo determinar la naturaleza de un jugador loose-agresivo y de paso ver si nosotros mismos no lo somos.
Los jugadores loose-agresivos son básicamente aquellos jugadores que juegan muchas manos en una ronda de poker de una forma muy agresiva.
Cuando decimos agresivos no queremos decir que cuando reparten las cartas toma un cigarro y le quema la cara a un rival o toma un vaso y se lo parte en la cabeza al dealer, no confundamos violencia con agresividad.
Por lo general la mayoría de los jugadores loose-agresivos de poker pierden a largo plazo, no son capaces de mantener un bankroll y sus ganancias son siempre a corto plazo, pero debido a que en una mano les fue bien continúan así hasta que pierden todo.
Ahora bien, a no confundirnos, no todos los jugadores loose-agresivos de poker son perdedores, hay quienes pueden controlar su agresividad.
Y son estos a quienes debemos por un lado tener cuidado y en caso de serlo nosotros tratar de ocultarlo o camuflarlo de forma que los demás no nos tengan tanto miedo y se abran con las apuestas.
Esta clase de jugador es la que suele hacer muchas resubidas y demasiados faroles, tantos como sea humanamente posibles.

En esta ocasión analizaremos al famoso jugador de poker “loose-agresivo”, el cual se diferencia de manera abrupta del jugador Loose-Pasivo. Apuesta de forma agresiva tratando de intimidar al resto de los jugadores.
Este jugador de póker realiza muchos re-raises y faroles, la mayoría de estos tipos de jugadores pierden el juego a largo plazo, pero esto no indica que no sean peligrosos. Estos tipos de jugadores son una verdadera amenaza porque tienen bajo su control la vertiente loose de su juego.
En los torneos de poker Texas Hold’em sin límite, si la suerte está de su lado, estos jugadores pueden acumular muchas fichas de manera rápida, lo que hace que se conviertan en fuerza muy dominante de la mesa en que están.
En cambio, cuando se enfrentan en partidas de muy poco dinero es mas fácil vencerlos y jugar contra ellos, ya que las blinds de estas mesas no suben y podemos esperar a tener una muy buena jugada para atraparlos.
Debido a que juegan muchas manos y de forma agresiva, estos tienen la ventaja de recibir un montón de acción en buenas jugadas, los cuales los convierten en jugadores muy peligrosos en mesas de mucho dinero, sobre todo cuando tienen una buena racha, en la que suelen acumular mucho dinero.
Si eres este tipo de jugador, te recomendamos que reduzcas el número de manos que juegas, de esta forma serás mas difícil de vencer.

Si eres jugador regular de póker online o tradicional y no sabes en qué clasificación de jugador estás, hoy aquí, en bonos del póker te daremos una idea para que sepas te identifiques. Actualmente existen 4 tipos de jugadores de Póker:
- Loose-pasivo
- Loose-agresivo
- Tight-pasivo
- Tight-Agresivo
Son los 4 tipos de jugadores básicos de póker que podemos encontrar en cualquier mesa de póker online. Por supuesto, no será fácil saber cual de estos jugadores eres, pero sí hay indicios que te indicarán de manera sencilla a cual de ellos perteneces.
En nuestras próximas entregas en bonos del póker podrás observar a qué tipo de jugador perteneces, ya que analizaremos cada una de las características de cada categoría.
La mayoría de los jugadores de póker poseen una tendencia natural a jugar de un cierto modo. Generalmente poseen una tendencia instintiva que los hará perder dinero, ya que algunos de ellos juegan sus manos de forma muy agresiva o muy pasiva, es por eso que con un poco de esfuerzo por parte del jugador se podrá mejorar la táctica y el juego para ganar dinero y apostar con un estilo 100% productivo.
Es realmente importante identificar qué tipo de jugador de póker somos, ya que ese será el primer paso para corregir nuestros errores.