
Ante la variedad de estrategias que permite el póker para determinada mano en juego, se acepta como buena regla preparar una estrategia de juego lo más simple posible, mientras ella se mantenga atenta a la mano en juego. Al revés, se considera una mala práctica encarar la estrategia de juego con movidas, jugadas y apuestas en exceso complejas para la mano en cuestión.
Veremos de qué se trata esto.
Si consideramos una buena estrategia mantener el bote pequeño en caso de creer necesario alcanzar el river para ganar, una práctica sencilla sería simplemente obviar la apuesta del turn, táctica que tiene como finalidad principal evitar engrosar el pozo final.
En cambio, el uso de esta estrategia como un ardid en caso de que tengas una muy buena mano desde el comienzo (o desde el flop), entra en la clase de juego rebuscado que sería mejor evitar. Tanto en juegos pot-limit como no-limit, lo mejor será no saltarse una ronda de apuestas si tienes una buena mano. Continuar leyendo….

Un bluff puro es aquel que se realiza apostando o elevando la apuesta de un oponente cuando tenemos una mano que no podría formar ningún juego de valor. Un jugador que lleva a cabo este tipo de bluff, cree que sólo podrá ganar si todos los demás oponentes se retiran de la mano.
Este tipo de bluff tiene una expectacion positiva, o sea, será de provecho en el largo plazo para quien lo realiza, cuando las probabilidades de ser llamado por un rival son menores que las probabilidades de quedarse con el pozo gracias al bluff.
Por ejemplo, supongamos que luego de que se mostraron todas las cartas de la mesa (en un Texas Hold’em), un jugador que tiene una mano incompleta (tiene, por ejemplo, las 4 cartas de una escalera, y no hay forma de que obtenga la quinta), decide que la única forma de ganar el pozo es hacer un bluff puro. Si el jugador apuesta el monto del pozoen un bluff puro, tendrá una expectación positiva si la probabilidad de que sea llamado es menor al 50.
De cualquier forma, el oponente puede también considerar sus probabilidades de ganar el pozo a la hora de decidir si llamar o no. Por ejemplo, si cree que las posibilidades de que nostros estemos haciendo un bluff son del 33%, es muy posible que tenga una expectación positiva, y llame a nuestro bluff. Si creerá o no en nuestro bluff, es algo que debemos averiguar estudiando al adversario para desenmascarar sus estrategias.

Si la alta velocidad con que se hacen las apuestas en póker en línea pueden convertirse en factores bien relevantes al momento de interpretar la estrategia de tu oponente y ver si es momento de salirse de la ronda, hay otro grupo de señales reveladoras que podrán acercarte a un resultado favorable si son bien interpretadas por ti, y acompañas a este éxito con una estrategia apropiada
Pase, o check, automático o veloz. En esta circunstancia, es probable que tu adversario haya dado con una pared: o sus expectativas de una buena mano en el flop se han visto arruinadas, o ha descubierto que otros en la mesa pueden tener una mejor mano que la suya. Quizá haya decidido abandonar una estrategia de bluff sopesando lo que ella requeriría con los montos que podría acabar malgastando en su obstinación. Todas estas son variables igualmente posibles para un check instantáneo o automático.
Recuerda: es probable que tu adversario esté débil, y luego de esto, podrás dominarlo con mayor facilidad.
Apuestas o raíces en números impares o fracciones. Si quien tuviera la opción de apostar 5 paga 4,95, 4,75, 4,69 o cualquier otra fracción de ese monto, lo probable es que quieran confundirte, haciéndote pensar, quizá, que guía su accionar alguna aplicación informática o calculadora de póker, como el Personal Póker Coach, donde la suma podría ser la expresión de un cálculo de probabilidades que le sonríe o, con más simpleza, tal vez su intención sea que las fracciones te hagan creer en un rápido y descuidado vistazo que han apostado más de lo que realmente han hecho.
Como fuere, no fijes tu atención en ello.