
Hemos hablado extensamente acerca del debate entre habilidad y suerte en el póker, pero introduciremos aquí a otra cuestión que por relacionarse con aquella nos pareció importante mencionar: ¿cuánto hay de inteligencia en la habilidad de los jugadores de póker? Y, más importante aún, ¿hace falta inteligencia para ganar?
Sabemos que se trata de algo muy particular, que los principiantes o jugadores amateur enfrentan con dudas en sus partidas cotidianas o regulares.
Todo jugador encuentra evidente que además de suerte y habilidad en el juego se aprecian también las capacidades analíticas, la memoria de partidas similares, de manos que armaban juegos parecidos, el recordar y reconocer ciertos patrones de juego en sus adversarios ocasionales, y otras destrezas de socialización, siempre bien apreciadas en la mesa. Continuar leyendo….

Existe la tradición muy difundida entre jugadores de póker novatos y principiantes de orientar buena parte de su perfeccionamiento y destreza en el juego, en la apreciación e interpretación de las señas o señales inconscientes de los adversarios, que los anglosajones dan en llamar tells. Se trata de signos delatores que anticipan la estrategia del jugador sin su consentimiento. Tú conocerás algunas de ellas: las inflexiones de voz, el parpadeo rápido, la torpeza motriz en algunos movimientos, etcétera.
Considerar esto desde el punto de vista de los juegos presenciales niega buena parte del otro póker: el que se juega en línea, en casinos o salas de juego especializadas. Nuestra pregunta es ¿resulta posible identificar esta clase de señales en los adversarios de las partidas electrónicas? Desde luego que sí. A continuación, nuestros consejos.
Tres factores resultan notablemente eficaces para revelar las actitudes de tus adversarios en línea:
• La velocidad con que apuestan
• El monto de sus apuestas
• Su patrón de juego
Los dos primeros factores son los más fáciles de interpretar. Recordaremos, antes de hablar de las estrategias, que en este caso se aplica la regla de oro de la lectura se señales delatoras: los jugadores con la mano más débil intentarán parecer fuertes (y apostarán como si tuvieran la mejor mano), mientras que los jugadores que crean tener la mano más fuerte actuaran como si no tuvieran nada (apostando débil, intentando atraer a los otros jugadores para que aumenten el pozo y él pueda redoblar sus apuestas en el momento indicado).