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Robando Apuestas en Flops Bajos

robando apuestas en flops bajos 430x230 Robando Apuestas en Flops Bajos

Uno de los indicadores más efectivos que nos estarán indicando que nuestro juego está a un muy buen nivel es el hecho de poder llevarnos botes pequeños en manos en las que las cartas que muestra la mesa no son muy altas.

Así, puede que muchas veces nos hayamos visto en medio de botes en los que participan 3 ó 4 jugadores más, y en los que todos hacen check, dado que las cartas que muestra la mesa son, por ejemplo, algo como 2p 5d 8t.

Lo más probable es que los otros jugadores (y puede que hasta nosotros mismos) hayan llegado hasta el turn con cartas altas, pero dado que no pudieron conectar en el flop, si alguien apostara deberían retirarse de manera inmediata.

Por ello, si en el turn nuevamente pasan será nuestra oportunidad de robarnos el bote haciendo una apuestas de 2 ó 3 ciegas grandes.

Sin embargo, si no estamos jugando nuestro mejor póker puede que no nos resulte una tarea sencilla el robar botes.

Aún más, lo más común será que nos paralizaremos frente a la idea de apostar, animándonos únicamente a igualar apuestas de otros jugadores (lo que suele traer más problemas).

Si logramos llevarnos botes pequeños cuando los otros jugadores no tienen buenas manos no solo conseguiremos algunas fichas extras para permanecer mayor tiempo en el juego, sino que además incrementaremos nuestra autoestima y la imagen que damos al resto de la mesa nos será útil en posteriores ocasiones.

Para jugar siempre nuestro mejor póker tendremos que permanecer concentrados por largos períodos de tiempo, pero al mismo tiempo será muy importante el poder mantenernos muy relajados.

El Jugador Agresivo

el jugador agresivo 430x230 El Jugador Agresivo

El jugador agresivo va a casi todas las manos apostando de maneras nada tradicionales y agresivamente, su juego a veces le hace ganar grandes pozos pero la mayoría de las veces mentir o tirar faroles para robar luces lo hace proclive a recibir grandes derrotas de parte de sus ocasionales rivales.

Lo que sucede es que el poker no es un juego de suerte sino de paciencia y estrategia y por eso el jugador agresivo basa todo su juego en la fortuna de que nadie iguale sus apuestas.

La mayoría de las veces estos jugadores pierden grandes sumas de dinero a manos de otros jugadores agresivos ya que estos están siempre dependiendo de grandes dosis de adrenalina y exposición a las miradas de los otros jugadores como si su espíritu de egocentrismo les pidiera subir cada vez más las apuestas para así ser el más arriesgado de la mesa de juego.

Si queremos convertirnos en un buen jugador agresivo debemos limitarnos a jugar pocas manos para así obtener el mejor resultado, de nuestras buenas manos y compensaremos las victorias con las manos que por lógica debemos perder.

Debemos tener en cuenta cuando es el momento justo de retirarnos de una mano que viene mala o de otro jugador agresivo ya que si no lo conocemos este nos robará fichas durante un tiempo y nunca sabremos verdaderamente cuando miente y cuando apuesta a sus buenas cartas.

Lo mejor de jugar agresivamente es la cantidad de fichas que podemos acumular en cortos periodos de tiempo, y el mayor contratiempo sería las pérdidas que tendremos que soportar al ser descubiertos con un farol.