Quejarse Puede ser Contraproducente
- 14-03-2010
- Publicado en Información, Noticias, Póker

Hoy en día es común que veamos o inclusive nosotros mismos actuemos de una forma muy poco ortodoxa cuando realizamos una mala movida o una mala apuesta.
El decir ordinarieces, gemir o simplemente estar continuamente quejándonos de nuestras acciones en una mesa de póker puede ser altamente contraproducente.
El quejarnos de nuestras desgracias en la mesa da lugar a que seamos objeto de desagrado, rechazo e inclusive burla, por lo que se deduce que el quejarse alterará el comportamiento de nuestros contrincantes para con nosotros.
Es cierto que la presión es algo que no todas las personas soportan, pero he aquí un consejo: “No soportas la presión, entonces amigo el póker no es para ti, dedícate a la botánica.”
Es totalmente cierto, para que mentir, el juego de póker es juego de alto riesgo y si no estamos preparados física y mentalmente para enfrentarlo podemos sufrir males inclusive de salud o agravios psicológicos muy fuertes que pasarán a alterar nuestra personalidad y afectar nuestra vida cotidiana.
El jugador gruñón:
Es totalmente obvio, el jugador que está continuamente gruñendo y quejándose no consigue simpatía en la mesa, por lo que los demás jugadores tratarán siempre de jugar contra él con el fin de sacarlo de mesa a como dé lugar ya que lo único que hace es alterar la tranquilidad del ambiente.
Existen dos soluciones a este tema una sería tratar de mejorar nuestro autocontrol en estas situación de presión, contando internamente hasta diez, o simplemente reprimirnos de gesticular.
La otra menos placentera es que varias casas de apuesta advierten a sus jugadores que si su comportamiento molesta a los demás participantes se le invitará a retirarse de la mesa.
Les recomiendo las apuestas en el poker.
