
Principiante tenemos algo muy importante que decirte: hacer demasiados faroles es malo y puede que te lleve a la ruina.
EL farol o bluffing es una técnica muy usada por los expertos jugadores de póker, pero no por ello debe usarse como algo cotidiano.
La idea del bluffing es algo más que mentir, se trata de hacer crear a los demás algo que no es real, a tal punto que nosotros mismos lo creamos.
Por ejemplo puede poner en práctica las siguientes situaciones.
Usted le dice a sus amigos que está saliendo con una sirena.
Usted le dice a sus amigos que se alisto en la marina.
Ambas son mentiras, ¿pero cuál cree usted que creerán? Obvio, la segunda.
En el póker sucede lo mismo, usted no puede intentar todas las veces que sus adversarios crean que tiene una mano insuperable, es algo casi imposible, lo que tiene que hacer es lograr que tengan una mano que puede competir contra la suya, lo que hará que estos duden.
El faroleo es una técnica que se está evidenciando cada vez más en el póker actual, sobre todo con todo el circo de Hollywood montado alrededor de la industria, lo que muchas veces puede ser contraproducente.
Una cosa es un semi-bluff y otra mentir abiertamente.
Ambas son técnicas peligrosas, pero la segunda le puede llevar por mal camino. Veamos:
Podemos hacer creer a nuestros adversarios que estamos creando un proyecto de color y vamos hasta el final, pero he aquí que casualmente las cartas que nos salieron luego del flop hacen que sin querer tengamos un color, por eso se le llama semi-bluff, comenzamos con un farol, pero termina siendo una realidad.

Otra razón por la que puedes obtener una mano realizando esta estrategia de agotamiento con las apuestas es que vamos creando un semi-bluff.
Es decir, no estamos faroleando, pero creamos la sensación de que lo hacemos o indirectamente lo estamos haciendo, en realidad estamos pensando en terminar nuestro proyecto, de verdad, pero el hecho es que de no concretarse y si los demás se retiran habremos hecho un buen farol sin siquiera buscarlo.
El tema radica en que los demás jugadores verán esa jugada como un farol y no como un proyecto fallido por lo que en las próximas manos tratarán de igualar siempre.
Por lo que debes tener siempre presente en semi-bluff, por lo que podemos crear un equilibrio entre un verdadero proyecto y un faroleo real, si vemos que el proyecto no se completa en el turn, podemos optar por realizar el bluffing sin más reparo, sobre todo en estas mesas con límite ya que el riesgo es mínimo.
Ahora bien, estos medio-faroleos son convenientes que se realicen en mesas con pocos contrincantes máximo uno o dos, sino el gran numero de oponentes puede ponernos contra las cuerdas.
Por ejemplo si realizamos esta jugada y el jugador se retira en una ocasión cada tres jugadas nuestro sistema tiene una efectividad del 33%, si bien es una buena estrategia no debemos quemarla.
Ahora si decidimos realizar esta estrategia con dos oponentes y ambos se retiran una de cada tres manos, la probabilidad de efectividad de nuestro faroleo baja a un 11% por lo que realizar demasiados semi-faroleos hará que rara vez nos resulte exitoso.
Les recomiendo los juegos de casinos y las apuestas en el poker.

En el artículo anterior os explicamos que en el póker puedes hacer faroles y llevarte fichas sin tener absolutamente nada.
También os comentamos que en el póker la suerte es un factor muy poco determinante y que el bluff y el semi bluff pueden eliminar ese factor suerte si juegas bien estas dos bazas del juego.
Bluff: el bluff es el farol de toda la vida. Consiste en hacer una gran apuesta de dinero sin tener absolutamente nada en las manos. Puedes pensar que es realmente sencillo aplicar este método pues tan solo has de usarlo cunado tengas manos malas, craso error.
Para poder aplicar bien el bluff has de tener en cuenta los movimientos de los demás jugadores y los tuyos.
Teniendo en cuenta este factor, para utilizar correctamente el bluff y con un mínimo de posibilidades de perder, has de hacerlo servir cuando estés en las últimas posiciones del juego, ósea cuand estés a la izquierda del dealer o seas tu el dealer.
¿Por qué? Muy sencillo, si en el flop aparecen cartas fuertes y todo el mundo hace check sin subir una apuesta, si tú eres el último habrás podido comprobar que seguramente nadie haya ligado nada.
Si tu haces una apuesta bastante fuerte seguramente nadie se quiera arriesgar y se retirarán de dicha mano. Has de tener en cuenta que no puedes aplicar el bluff constantemente, o acabarán cazándote y podrán darte un buen revés en el juego como tengan una parejita baja.
Semi-bluff: aquí ya cambia la cosa. El semi-bluff se ha de aplicar cuando tengas un proyecto de escalera o de color, ósea que solo te falte una carta. Partimos de la base de que para hacer faroles se han de hacer en el flop, ósea en las 3 primeras cartas en juego.
El mecanismo es muy semejante al bluff, haces una apuesta fuerte, pero la ventaja es que no la tienes que hacer solo desde las últimas posiciones, lo puedes hacer estés donde estés.
Tampoco los hagas muy seguidas o te acabarán cazando.

Aunque muchos pensareis lo contrario, en el póker la suerte tiene muy poco que ver. Lo que realmente influye en el resultado en una mano es la estrategia que sigas y las estadísticas de dicha mano.
Por pura lógica sabes que si juegas 100 manos, tendrás muchas manos malas ya que hay más cartas malas que buenas y algunas pocas manos interesantes que has de jugar perfectas para poder sacar dinero de estas pocas oportunidades.
Si tuviéramos que hacer una diferencia entre la suerte y los cálculos matemáticos podríamos decir que un 10% del total es suerte y el otro 90% restante es estadística, cálculos matemáticos y experiencia, mucha experiencia.
Todos sabréis lo que son los faroles, o bluffs. Para los que no lo sepáis un farol consiste en hacer una apuesta interesante cuando no se tiene nada en la mano con la intención de robar las apuestas iniciales de los demás jugadores de la mesa.
Un semi farol, o semi-bluff, consiste en lo mismo que en el bluff pero hay una diferencia principal. A diferencia del bluff en el que no tienes absolutamente nada en un semi bluff tienes un proyecto de algo, sea de escalera, de color o un posible full.
Podríamos decir que el bluff y el semi bluff son esa parte de la estrategia del jugador que se come el 10% de suerte que hay en el juego.
Si los juegas bien puedes ganar algunas manos sin tener absolutamente nada en tus manos. En el siguiente artículo os explicaremos más detalladamente que es el bluff y el semi bluff y cuando utilizarlo.

Se trata de una de las manos más poderosas del póker. Necesitas relativamente poco si aspiras a ella para ganar: sólo un par de hole cards del mismo palo, y un flop generoso que ofrezca, en lo posible, tres cartas del mismo palo que tienes tú, en el segundo caso más deseable, dos, y en el menos favorable de todos, sólo una de tres.
Está claro que apostar a que el turn y el river traigan en este último caso tus cartas de la victoria se vuelve una decisión difícil, que supone entregar demasiada confianza a la suerte, el azar, y por lo tanto, no resulta aconsejable hacerlo. Mejor será considerarlo una opción alternativa si alguna de tus cartas en la mano llega a formar juegos con alguna de las cartas comunitarias.
Cuando se presenta alguno de los dos primeros casos mencionados en el párrafo anterior, si decides jugártela por el flush estarás optando correctamente, al menos desde la perspectiva de las probabilidades generales. Continuar leyendo….

A diferencia del bluff puro, el semi bluff es el que se hace cuando, en un juego con rondas de apuestas múltiples, hacemos un bluff teniendo una mano inferior, pero que puede mejorar. La idea es que nuestra mano terminará formando un buen juego en una ronda posterior. Un jugador que lleve a cabo este tipo de bluff puede ganar el pozo de dos maneras: logrando que todos los demás oponentes se retiren inmediatamente, o atrapando una carta con la cual forme un juego ganador.
A veces, un jugador puede tener una draw hand con la que que tiene fuertes probabilidades de formar una mano tal que le haga ganar. En este caso, su apuesta no suele ser considerada un bluff, incluso aunque con ella puede forzar a los oponentes a retirarse teniendo manos muy fuertes.
Por ejemplo, en una partida de stud poker, un jugador con cuatro espadas puede elevar la apuesta en la penúltima ronda, con la esperanza de que los oponentes crean que tiene un flush. Si su bluff fracasa, y es llamado, aún puede recibir una espada en la carta final y ganar el showdown, o puede no recibir esta espada final, y tratar de bluffear de nuevo, en cuyo caso se convierte en un bluff puro realizado en la ronda final, en vez de un semi bluff.